No del todo.
Él se llamaba Federico – Podría
haber sido Pedro, Ángel o Gilberto, pero es Federico-, es un adulto, no hace mayor
cosa, más que componer hermosas melodías, que reproducía con el saxofón que le ha
dado total sentido a su vida. Podría decirse que Federico ha decidió llevar una
vida tranquila, sin muchos lujos, sin mucho apego a lo material, sin trabajo demasiado serio, su mujer los
acompaña desde la adolescencia y sigue convencida de que estará con Federico lo
que le reste de vida. Federico simplemente no puede imaginar la vida con
alguien más.
Fede no es un tipo
precisamente común, no es de los gerentes que puedes ver a diario en oficinas,
ni la persona a la que le confiarías un asunto de mucha importancia, o a quien
le podrías pedir ayuda financiera; es más bien del tipo de personas que oírles hablar
es motivo de alegría, es ese tipo muy extraño de personas que es sutil en su
rudeza, y que apenas lo conoces sabes que no tiene igual, y quieres conocerlo,
aunque sepas de antemano que nunca lo entenderás.
Para Federico Las cosas
no siempre son como las personas creen que deban ser siempre, el considera que
es mejor un amigo de la infancia que contactos
pudientes, que un café compartido es un regalo del cielo; cree que no
hay manera de vivir para siempre pero que si lees puedes tener muchas vidas
llenas de vida, y que si su música hiciera feliz a alguien por tres minutos de canción,
ya habrá cumplido una meta.
Federico es poema, música
y literatura, Federico es amor y pasión por lo que hace, y aunque no muchos lo
comprendan seguirá siendo por siempre Federico.
Como vivimos en el mundo
es el que es y no en el que quisiéramos, Fede no se salva de los juicios
deliberados de las personas, que si bien no son del todo cierto tampoco son del
todo falsos. Las personas comentan _-critican- que Federico no maduro lo
suficiente, que no sentó cabeza, y que ni siquiera hijos le dio a su mujer.
Nunca se ocupó de un buen trabajo ni tuvo grandes metas: siempre hizo lo que quiso.
Repito, lo que se dice de Federico no es del todo Falso, pero tampoco es del
todo cierto. Suponiendo que sea cierto todo lo que dicen, ¿juzgaría usted –que ya
conoce a Federico- su forma de ser y existir? ¡Por supuesto que lo haría! No quiere
esto decir que lo que usted piense de él sea del todo cierto, ni del todo
falso.
Es esto lo que los pasa a
diario con las personas que conocemos – o que no conocemos lo suficiente- y no
creo que haya demasiado problema es ello, creo que el problema comienza cuando
creemos poder saber la verdad, cuando siempre hay un espacio innegable al quizás.
Siempre creemos saber todo pero nunca sabremos ese quiza, nunca sabremos el porque de eso que nosotros sabemos, la historoa.oculta q solo sabe la persona q la vive y aun asi tenemos la.osadia de criticar de comentar y de juzgar somos seres.humanos y todos tenemos ese error ...
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